Desde una esquina del tiempo llega el rumor de sus voces. Mucho de lo que susurran a mi oído nunca será conocido. Pero algunas palabras verán la luz del papel, y serán.



miércoles, 1 de enero de 2014

Adiós

¿En qué país
 podré comprar
 la casa
que tiene esa ventana,
desde la cual
añoré tu regreso?
¿Andaré
algún día
por ese camino
donde tus pasos
se hicieron
ausencia?
¿Volveré
a empaparme
de la sangre blanca
que miles de estrellas
vertieron
por la herida

del adiós?

2 comentarios:

  1. Incluso las heridas del adiós acaban por cicatrizar, y sin duda los versos son un buen sedante para el escozor.

    Saludos y feliz 2014

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Narci, por tus palabras y por tu visita. No hay escozor, en la poesía también se pone mucha fantasía. Saludos.

      Eliminar

Si pasas por aquí, aunque sea de casualidad, deja tu saludo, tu opinión, o tu desagrado. Las Musas se alimentan de tus palabras. Gracias.