Desde una esquina del tiempo llega el rumor de sus voces. Mucho de lo que susurran a mi oído nunca será conocido. Pero algunas palabras verán la luz del papel, y serán.



jueves, 28 de enero de 2016

El paseo




Ella lucía su pelo atado en dos coletas.
Él llevaba el traje con afectación.
Ella regalaba sonrisas por doquier.
Él caminaba erguido, ajustando su corbata.
Ella saltaba los charcos.
Él buscaba dónde pisar seguro.
Ella lo miraba con ternura.
Él la miraba lleno de orgullo.
            Caminaron de la mano hasta la plaza.
            Eligieron un banco, y se sentaron en silencio.
            El vaivén de los columpios fue la música de fondo.
Él se puso serio, y buscó las palabras adecuadas.
Ella lo miraba, expectante.
Él hizo todo lo posible por disimular.
Ella lo tomó de las manos, casi suplicante.
Él habló, finalmente:
— Tú ganas. Después que juegues con tus amiguitas, te llevaré a tomar un helado.

Ella se colgó, feliz, del cuello de su abuelo.

.............................................


10 comentarios:

  1. Excelso amigo, extrañaba tus letras.
    Has vuelto con un bellísimo relato, con la ternura de un poeta.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Ya no recordaba lo bonito que escribes, amigo mio...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias! ! Últimamente hay poco tiempo. Yo sí compruebo a diario que tú escribes cada vez mejor.

      Eliminar
  3. Respuestas
    1. Gracias por leerme! Y adelante con tu blog, es de valientes en esta época.

      Eliminar
  4. Estupendo, Hugo. Me encantan los cuentos con sorpresa final. Una verdadera delicia. Enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Antonio. Un verdadero placer que visite mis humildes letras. Un abrazo y que no nos falte su poesía.

      Eliminar

Si pasas por aquí, aunque sea de casualidad, deja tu saludo, tu opinión, o tu desagrado. Las Musas se alimentan de tus palabras. Gracias.