Desde una esquina del tiempo llega el rumor de sus voces. Mucho de lo que susurran a mi oído nunca será conocido. Pero algunas palabras verán la luz del papel, y serán.



miércoles, 3 de octubre de 2012

Luz


El agua se deslizó por las ventanas, dibujando tortuosos surcos en el polvo que cubría los cristales.

En la última hora de la tarde había comenzado a llover copiosamente, y ahora, ya entrada la noche, el suelo estaba anegado, y los relámpagos continuaban su intermitente irrupción en la oscuridad del cielo.

La violencia y el estruendo de un rayo se hicieron sentir por sobre el cercano bosque de pinos, y el eco de la descarga se fue apagando, lentamente, hasta perderse en los arbustos que rodeaban la ruinosa casa.

Adentro, el hombre permanecía ajeno a aquel despliegue de efectos visuales y sonoros que ofrecía la Naturaleza. La tormenta lo había sorprendido mientras caminaba hacia el pueblo, y se había guarecido en aquel lugar abandonado.

Su mirada se perdía tras la espesa cortina de agua, pero no veía la noche.

La carta que ella le enviara, cuidadosamente doblada junto a su pecho, había transformado su vida en un permanente día de sol.
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17 comentarios:

  1. Que hermoso poder contar con recuerdos que te iluminen en los malos momentos.
    Tu relato es cálido y hermoso, felicidades.
    Un abrazo!! :)

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  2. Querido Hugo, que inmenso poder tiene tu prosa, iluminaste de amor el fragor de una tormenta.
    Felicitaciones.
    Un abrazo.

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  3. Gracias, Amérika y Moli. Me alegro que les guste. Todos, al escribir, tenemos un poder especial. Saludos.

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  4. Y se hizo la luz en mitad de la noche. No importan tormentas ni oscuridades.
    El amor todo lo llena de luz, Hugo.

    Me ha gustado este relato.
    Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

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  5. Gracias, Mos. Eso fue lo que quise trasmitir.

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  6. Hola, Hugo. Primero quiero agradecerte tu comentario en mi blog. Aún no he podido contestarte, pero lo haré.
    ¿Por qué será que al llegar el otoño pensamos en la lluvia y su nostalgia? Ya sé que por allí estáis empezando la primavera pero por aquí los aires otoñales nos están poniendo a todos melancólicos y tristes. Tu pequeño relato suena al principio con esa misma melancolía que nos trae la lluvia con su repiqueteo en las ventanas, pero acaba con un espléndido símil del amor y la luz que siempre nos llena el corazón de ilusión, de luz cuando es verdadero. Precioso, Hugo. Un gran beso.

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  7. Gracias, Marta. Aunque te diré que los relatos que subo a veces no son escritos actuales, este tenía unos meses de escrito. Pero la inspiración suele trascender las estaciones...

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  8. Qué bueno sería tener siempre un sol espléndido dentro de nosotros que nos cuidara de las tormentas que nos acechan...
    Muy lindo escrito, Hugo. Bonito de verdad.
    Creo que en mi interior luce mi sol un poco más.
    Un abrazo, amigo.

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  9. Ya lo han dicho todos: qué fuerza la del amor que puede con todo. Enhorabuena por el texto.

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  10. Gracias, Fernando y Manuel. Que viva el amor!

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  11. Hugo:
    Mientras leía el texto, con esa tormenta y su ambiente de desasosiego, no pude siquiera imaginar el secreto que guardaba ese bolsillo, que intuyo muy cercano al corazón de ese hombre.
    Tu obra tiene una sensibilidad especial, muy cercana a los sentimientos nobles, que quiero pensar guían tus textos.
    Un gran abrazo.

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  12. Arturo, te agradezco de corazón tu mirada profunda sobre mis textos. Espero que siempre sean nobles los sentimientos que me guíen. Un abrazo.

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  13. Por algo dicen: "A mal tiempo, buena cara". Y en él, el amor se encargó de estamparle una sonrisa en el rostro.

    Demasiado bello.

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  14. Gracias, Martha. El amor nos cambia la cara y la vida.

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  15. El amor puede con todo. Me quedo en tu casita de palabra, me encanta, enhorabuena. Besos desde el fondo del alma y sintiendo en colores.

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