Desde una esquina del tiempo llega el rumor de sus voces. Mucho de lo que susurran a mi oído nunca será conocido. Pero algunas palabras verán la luz del papel, y serán.



jueves, 26 de enero de 2012

Los tres pinos

Los miré de reojo,
como al pasar.
Han estado allí por años
y hoy nacen a mis ojos.
Algo me llamó,
con insistencia,
desde su cerno.
Seguramente fue
su eterna porfía
de elevarse,
puntiagudamente,
y buscar con ansias
aquello, más allá.
Mi pequeñez
flagrante
golpeó mi cara.
Ellos fueron
pequeños un día,
pero
dejaron de serlo,
soñando alturas.
Hasta el hacha
respetó su tenacidad.
Y hoy, estilizados,
verdes, bellos,
acercan el vigor
de su savia
a la sangre infinita
del universo.
Y me dejan pensando…

2 comentarios:

  1. Los pinos siempre me produjeron una especie de piedad amorosa, porque siempre me dieron sensación de soledad, buscando siempre el infinito,murmurando quizá qué cosas a la sordera del mundo....

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